Cirugía para frenillo labial o lingual: cuándo se recomienda y cómo mejora la función
- COIF

- 28 nov 2025
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¿Qué es el frenillo y por qué puede causar problemas?
El frenillo es una pequeña banda de tejido que conecta los labios o la lengua con la encía o el piso de la boca. Aunque en la mayoría de las personas no genera molestias, en algunos casos puede ser demasiado corto, grueso o estar ubicado en una zona que limita el movimiento normal. Cuando esto ocurre, puede afectar desde la pronunciación hasta la alimentación, la postura dental o incluso la lactancia en bebés.

Cuándo se recomienda realizar la cirugía.
La corrección quirúrgica del frenillo, conocida como frenectomía, se indica cuando el paciente presenta limitaciones funcionales. En el caso del frenillo lingual, la cirugía se recomienda cuando la lengua no puede elevarse o extenderse de forma adecuada, lo que puede causar problemas de dicción, dificultad para tragar o cansancio al hablar. En bebés, un frenillo corto puede interferir con la succión durante la lactancia.
En el frenillo labial, la cirugía se considera cuando su posición contribuye a la separación de los dientes frontales, genera tensión en la encía o dificulta la correcta higiene dental, lo que favorece inflamaciones o acumulación de placa. También se recomienda si causa molestias al hablar, al sonreír o al mover el labio superior.
Cómo mejora la función después del procedimiento.
La frenectomía es un procedimiento breve que libera la tensión generada por el frenillo. Después de la cirugía, la lengua gana movilidad, lo que facilita la pronunciación de ciertos sonidos, mejora la deglución y reduce molestias al comer o hablar. En bebés, permite una lactancia más efectiva y cómoda.
En el caso del frenillo labial, la corrección ayuda a mejorar la movilidad del labio, favorece la estética de la sonrisa y disminuye problemas relacionados con la higiene o la tensión sobre las encías. En pacientes con separación dental, la cirugía facilita los resultados del tratamiento de ortodoncia.
Qué esperar durante la recuperación.
La recuperación suele ser rápida y con mínimas molestias. Puede indicarse una serie de ejercicios para evitar que el tejido cicatrice con restricciones y para mejorar progresivamente el movimiento. La mayoría de los pacientes retoma sus actividades habituales en poco tiempo y experimenta beneficios funcionales poco después del procedimiento.







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